Mi Padre es glorificado cuando ustedes dan mucho fruto y muestran así que son mis discípulos. Jn 15:8
Este estudio es parte del Programa de Discipulado de Comunidad Cristiana Laguna Larga.
Un discípulo es:
Dada esta definición, la existencia de un discípulo implica necesariamente:
Las relaciones maestro-discípulo eran muy comunes en la antigüedad:
Por lo que se lee en Lucas 6:13, Jesús tenía muchos discípulos, ciertamente más de doce.
Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles. Lucas 6:13
En los Evangelios es fácilmente distinguible la relación de Cristo con tres grupos:
El marcado contraste entre un discípulo y el resto de la gente (la multitud) queda expuesto en los relatos de Mateo 12:46-49 NVI y Lucas 6:17-20 NVI. En estos pasajes, Cristo pone a sus discípulos como ejemplo.
Mientras Jesús le hablaba a la multitud, se presentaron su madre y sus hermanos. Se quedaron afuera, y deseaban hablar con él. Alguien le dijo: —Tu madre y tus hermanos están afuera y quieren hablar contigo. —¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos? —respondió Jesús. Señalando a sus discípulos, añadió: —Aquí tienen a mi madre y a mis hermanos. Cualquiera que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos es mi hermano, mi hermana y mi madre. Mateo 12:46-50 NVI
Podemos deducir, en base al texto anterior, que los discípulos de Jesús son los que hacen la voluntad de Dios.
Y descendió con ellos, y se detuvo en un lugar llano, en compañía de sus discípulos y de una gran multitud de gente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón, que había venido para oírle, y para ser sanados de sus enfermedades; y los que habían sido atormentados de espíritus inmundos eran sanados. Y toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y sanaba a todos.
Y alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros (refiriéndose a los discípulos) los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Lucas 6:17-20 RV1960
A algunos que, confiando en sí mismos, se creían justos y que despreciaban a los demás, Jesús les contó esta parábola. Lucas 18:9 NVI
En los cuatro evangelios se aprecia claramente la diferencia en el trato de Jesús hacia los religiosos y hacia los discípulos. Los religiosos rechazaban las enseñanzas de Jesús creyendo saberlo todo; los discípulos, en cambio, se entregaban a ella reconociendo su necesidad de aprender.
Y todo el pueblo y los publicanos, cuando lo oyeron, justificaron a Dios, bautizándose con el bautismo de Juan. Mas los fariseos y los intérpretes de la ley desecharon los designios de Dios respecto de sí mismos, no siendo bautizados por Juan.
Y dijo el Señor: ¿A qué, pues, compararé los hombres de esta generación, y a qué son semejantes? Semejantes son a los muchachos sentados en la plaza, que dan voces unos a otros y dicen: Os tocamos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no llorasteis. Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía vino, y decís: Demonio tiene. Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y decís: Este es un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores.
Lucas 7:29-34 RV1960
Luego que hubo hablado, le rogó un fariseo que comiese con él; y entrando Jesús en la casa, se sentó a la mesa. El fariseo, cuando lo vio, se extrañó de que no se hubiese lavado antes de comer. Pero el Señor le dijo: Ahora bien, vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de rapacidad y de maldad. Necios, ¿el que hizo lo de fuera, no hizo también lo de adentro? Pero dad limosna de lo que tenéis, y entonces todo os será limpio.
Mas ¡ay de vosotros, fariseos! que diezmáis la menta, y la ruda, y toda hortaliza, y pasáis por alto la justicia y el amor de Dios. Esto os era necesario hacer, sin dejar aquello. ¡Ay de vosotros, fariseos! que amáis las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! que sois como sepulcros que no se ven, y los hombres que andan encima no lo saben.
Respondiendo uno de los intérpretes de la ley, le dijo: Maestro, cuando dices esto, también nos afrentas a nosotros. Y él dijo: ¡Ay de vosotros también, intérpretes de la ley! porque cargáis a los hombres con cargas que no pueden llevar, pero vosotros ni aun con un dedo las tocáis. ¡Ay de vosotros, que edificáis los sepulcros de los profetas a quienes mataron vuestros padres! De modo que sois testigos y consentidores de los hechos de vuestros padres; porque a la verdad ellos los mataron, y vosotros edificáis sus sepulcros.
Por eso la sabiduría de Dios también dijo: Les enviaré profetas y apóstoles; y de ellos, a unos matarán y a otros perseguirán, para que se demande de esta generación la sangre de todos los profetas que se ha derramado desde la fundación del mundo, desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y el templo; sí, os digo que será demandada de esta generación. ¡Ay de vosotros, intérpretes de la ley! porque habéis quitado la llave de la ciencia; vosotros mismos no entrasteis, y a los que entraban se lo impedisteis.
Diciéndoles él estas cosas, los escribas y los fariseos comenzaron a estrecharle en gran manera, y a provocarle a que hablase de muchas cosas; acechándole, y procurando cazar alguna palabra de su boca para acusarle.
Lucas 11:37-54 RV1960
NOTA: El texto anterior se reproduce en el siguiente video en la versión NVI.
Un discípulo jamás provocaría a su maestro. Tampoco lo acecharía (observar y aguardar cautelosamente) para luego acusarlo.
Algunas diferencias entre un religioso y un discípulo (Lucas 11:37-54):
| El religioso | El discípulo |
|---|---|
| Se preocupa de los asuntos externos y superficiales. | Se preocupa de los asuntos del corazón. |
| Se preocupa por la liturgia y las formas. | Se preocupa por servir a Dios y al prójimo. |
| Busca cargos para ser visto y reconocido. | Busca la comunión íntima con Dios y el servicio desinteresado. |
| Se enfoca en las apariencias externas. | Trabaja por un cambio interno que se manifiesta en piedad sincera. |
| Enseña teorías vanas que no practica. | Enseña verdades espirituales que entendió y experimentó. |
| Persiste en las tradiciones muertas. | Se ejercita para la piedad. |
| Es espiritualmente ciego; permanece muerto en delitos y pecados. | Tiene vida en Cristo y predica el evangelio de salvación. |
La misión fundamental es hacer discípulos: llamar a otras personas a seguir a Cristo. Esta misión fue encargada en la Gran Comisión.
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Mateo 28:19-20 RV1960
Dicha misión fue cumplida por los apóstoles y la iglesia primitiva:
Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía. Hechos 14:21 RV1960
Los discípulos hacen nuevos discípulos mediante:
En el primer tratado, oh Teófilo, hablé acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar. Hechos 1:1 RV1960
Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo. Mateo 28:19-20 NVI
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Marcos 16:15-16 RV1960
El apóstol Pablo seguía este modelo fielmente:
...y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas. Hechos 20:20 RV1960
En la iglesia. La iglesia es, por definición, una comunidad de discípulos de Cristo.
Cabe aclarar que:
El que no está de mi parte, está contra mí; y el que conmigo no recoge, esparce. Lucas 11:23 NVI