...me pregunto: ¿Qué es el hombre, para que en él pienses? ¿Qué es el ser humano, para que lo tomes en cuenta? Pues lo hiciste poco menos que un dios, y lo coronaste de gloria y de honra: lo entronizaste sobre la obra de tus manos, todo lo sometiste a su dominio; todas las ovejas, todos los bueyes, todos los animales del campo, las aves del cielo, los peces del mar, y todo lo que surca los senderos del mar. Salmos 8:4-8
En la narración del Génesis, la creación del ser humano se destaca como única y especial, ya que fue precedida por un consejo divino, con el anuncio de que había de poseer una personalidad que reflejara, en ciertos aspectos, la del Creador. El ser humano fue la cumbre de la obra creadora de Dios. Le dio el dominio sobre la esfera en la que fue situado. Es imposible que este ser surgiera por evolución de cualquiera de las formas inferiores de vida.
...y dijo: Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza. Que tenga dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves del cielo; sobre los animales domésticos, sobre los animales salvajes, y sobre todos los reptiles que se arrastran por el suelo. Génesis 1:26
En el relato más detallado del capítulo 2 se indica que el ser humano se relaciona con el orden natural, ya que Dios le formó del polvo de la tierra, pero que su alma llegó a existir por un acto especial de Dios. Dios sopló en la nariz de Adán el aliento de vida. El ser humano es así responsable ante Dios como creador suyo. Por esta razón, será llamado a dar cuenta de sí, personalmente, ante Dios, lo que no sucede con ninguno de los animales.
Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente. Génesis 2:7
La imagen no puede ser física, pues Dios es Espíritu, de modo que se refiere a la personalidad del ser humano, que fue dotado de cualidades racionales y morales, que le distinguen del todo aun de los animales más desarrollados. Además de esto, los animales no pueden salir de los derroteros señalados por su instinto, pero el ser humano está dotado de libre albedrío, pues Dios quería que Su criatura, corona de la creación, correspondiera libremente a Su amor por medio de la obediencia pronta y voluntaria.
El ser completo se ve en las palabras de Pablo según se hallan en 1 Tesalonicenses 5:23.
Que Dios mismo, el Dios de paz, los santifique por completo, y conserve todo su ser —espíritu, alma y cuerpo— irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 1 Tesalonicenses 5:23
El ser humano:
Y Dios creó al ser humano (adam) a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre (zâkâr: masculino) y mujer (neqêbâh: femenino) los creó. Génesis 1:27NOTA: En el resto del estudio se utilizará este térmono genérico "hombre" para hacer referencia al ser humano.
...el cual exclamó: Ésta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Se llamará "mujer" (ishshâh) porque del hombre (ish: varón) fue sacada. Génesis 2:23
La mujer vio que el fruto del árbol era bueno para comer, y que tenía buen aspecto y era deseable para adquirir sabiduría, así que tomó de su fruto y comió. Luego le dio a su esposo, y también él comió. Génesis 3:6
...me pregunto: ¿Qué es el hombre (enosh), para que en él pienses? ¿Qué es el ser humano (adam), para que lo tomes en cuenta? Salmos 8:4
Jesús le respondió: —Escrito está: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” Mateo 4:4
En unos pocos pasajes se usa en sentido más restringido, en contraste con la mujer.
Algunos fariseos se le acercaron y, para ponerlo a prueba, le preguntaron: —¿Está permitido que un hombre se divorcie de su esposa por cualquier motivo? Mateo 19:3
Ahora bien, quiero que entiendan que Cristo es cabeza de todo hombre, mientras que el hombre es cabeza de la mujer y Dios es cabeza de Cristo. 1 Corintios 11:3
Caída es un término teológico que no figura en la Biblia con respecto al pecado de Adán. Ahora bien, el hecho expresado por este término ocupa un lugar central en la historia de la humanidad. La caída es un punto de inflexión en la historia moral y espiritual de la raza humana con unos desastrosos efectos de una magnitud incalculable. No sabemos cuánto tiempo disfrutaría el hombre del dominio de la naturaleza en plena inocencia y en comunión con Dios, pero las Escrituras pasan rápidamente a la narración de la caída. El hombre estaba creado para depender de Dios y para hacer Su voluntad, pero el diablo, con gran sutileza, señaló un camino alternativo: "...llegarán a ser como Dios" (Génesis 3:5). Por su desobediencia, el hombre intentó hacer de sí mismo el centro del mundo, y este intento se refleja en el feroz egoísmo del hombre caído, que es la fuente y origen del pecado en la esfera humana. Al volver las espaldas a Dios, el hombre murió espiritualmente y el mundo se hundió en el caos del pecado y de la rebelión. La muerte física es la consecuencia inevitable de este estado espiritual.
Es todo movimiento de la voluntad humana en contra de la voluntad de Dios, sea consciente o inconsciente.
Son diversos los términos usados en la Biblia para significar "pecado", "iniquidad", "maldad", etc., con varios matices de significado. Aquí solamete se presentan algunos términos griegos que en el Nuevo Testamento significan pecado. Los videos que se asignan para ver como tareas obligatorias arrojan más luz sobre este asunto.
Anomia: Transgresión de la ley. La condición de alquien que está fuera de la ley, ya sea porque la ignora o porque la quebranta.
Todo el que comete pecado (hamartia) quebranta la ley (anomia); de hecho, el pecado (hamartia) es transgresión de la ley (anomia). 1 Juan 3:4
El pecado es el rechazo de la voluntad de Dios, el vivir a espaldas de Dios, la disposición mental que lleva al pecador a hacer la propia voluntad en oposición a la de Dios.
La transgresión es la infracción de un mandamiento conocido.
Antes de promulgarse la ley, ya existía el pecado en el mundo. Es cierto que el pecado no se toma en cuenta cuando no hay ley; sin embargo, desde Adán hasta Moisés la muerte reinó, incluso sobre los que no pecaron quebrantando un mandato, como lo hizo Adán, quien es figura de aquel que había de venir. Romanos 5:13-14
A Adán se le había dado un mandamiento concreto, el cual desobedeció; pero de Adán a Moisés no fue dada ninguna ley en concreto, y por ello no había transgresión; sin embargo, sí había pecado en el sentido propio del término, tal y como se ha definido, y fue el pecado lo que provocó el diluvio.
La misma distinción es la que está involucrada en Romanos 4:15.
La ley, en efecto, acarrea castigo. Pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión. Romanos 4:15
Todos los que han pecado sin conocer la ley, también perecerán sin la ley; y todos los que han pecado conociendo la ley, por la ley serán juzgados. Romanos 2:12
Hay una importante distinción que hacer entre "pecado" y "pecados", distinción que debe hacerse desde la primera entrada del pecado como principio. Los "pecados" de alguien son los verdaderamente cometidos por este alguien, y la base del juicio, siendo además demostración de que el hombre es esclavo del pecado.
La realidad que plantea Romanos 6 es que el hombre es esclavo del pecado. Ese amo perverso que opera naturalmente en todo ser humano caido lo lleva a comenter pecados que finalmente acarrean muerte.
Debemos entender que cometemos pecados porque somos pecadores.
Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue así como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron. Antes de promulgarse la ley, ya existía el pecado en el mundo. Es cierto que el pecado no se toma en cuenta cuando no hay ley; sin embargo, desde Adán hasta Moisés la muerte reinó, incluso sobre los que no pecaron quebrantando un mandato, como lo hizo Adán, quien es figura de aquel que había de venir. Romanos 5:12-14
Según las enseñanzas de Romanos 5:12-14, cuando Adán pecó toda la raza pecó con él, de forma que existe una raíz de pecado original en todo hijo de Adán, aun antes de que cometa actos concretos y voluntarios de pecado. Esta doctrina se halla implícita en toda la Biblia. Es como una funesta «ley de gravitación» que inclina a todo hombre hacia el pecado.
Cuando el SEÑOR percibió el grato aroma, se dijo a sí mismo: «Aunque las intenciones del ser humano son perversas desde su juventud, nunca más volveré a maldecir la tierra por culpa suya. Tampoco volveré a destruir a todos los seres vivientes, como acabo de hacerlo. Génesis 8:21
Este estado pecaminoso se llama la depravación total y se expresa sin ambages en Romanos 3:10-12.
Así está escrito: «No hay un solo justo, ni siquiera uno; no hay nadie que entienda, nadie que busque a Dios. Todos se han descarriado, a una se han corrompido. No hay nadie que haga lo bueno; ¡no hay uno solo!» Romanos 3:10-12
Esto no quiere decir que no existan diferencias morales entre hombre y hombre, y sabemos que el hombre natural realiza algunas veces acciones generosas y nobles, pero indica claramente:
Es CRISTO.
Pero la transgresión de Adán no puede compararse con la gracia de Dios. Pues si por la transgresión de un solo hombre murieron todos, ¡cuánto más el don que vino por la gracia de un solo hombre, Jesucristo, abundó para todos! Tampoco se puede comparar la dádiva de Dios con las consecuencias del pecado de Adán. El juicio que lleva a la condenación fue resultado de un solo pecado, pero la dádiva que lleva a la justificación tiene que ver con una multitud de transgresiones. Pues si por la transgresión de un solo hombre reinó la muerte, con mayor razón los que reciben en abundancia la gracia y el don de la justicia reinarán en vida por medio de un solo hombre, Jesucristo. Por tanto, así como una sola transgresión causó la condenación de todos, también un solo acto de justicia produjo la justificación que da vida a todos. Porque así como por la desobediencia de uno solo muchos fueron constituidos pecadores, también por la obediencia de uno solo muchos serán constituidos justos. En lo que atañe a la ley, ésta intervino para que aumentara la transgresión. Pero allí donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia, a fin de que, así como reinó el pecado en la muerte, reine también la gracia que nos trae justificación y vida eterna por medio de Jesucristo nuestro Señor. Romanos 5:15-21
Frente a Adán como cabeza de la raza perdida, el apóstol Pablo señala a Cristo como postrer Adán y Cabeza de una raza redimida por Su gran acto de obediencia en la Cruz.
El hombre normal es un ser responsable y se condena porque ama las tinieblas más que la luz. De ahí proceden la culpa y el castigo. Las profundas huellas del pecado no pueden borrarse sino por la obra de la Cruz, donde el Hombre representativo, quien era, además, el Señor de la gloria, fue hecho pecado por nosotros.
Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en él recibiéramos la justicia de Dios. 2 Corintios 5:21
La identificación del hombre con su Salvador, por medio del arrepentimiento y la fe, le trae vida.
Todo esto se aclarará aún más cuando veamos las doctrinas que siguen en este programa de discipulado.
...está establecido que los seres humanos mueran una sola vez, y después venga el juicio. Hebreos 9:27
Siendo que el alma del hombre es inmortal, sigue existiendo después de la muerte. En las Escrituras se revela que su cuerpo será resucitado, y que o bien pasará la eternidad apartado de Dios en castigo por sus pecados, o bien, por la gracia de Dios, estará en la eternidad con el Señor Jesús, en gozo eterno, mediante la obra expiatoria de la Cruz.
No se asombren de esto, porque viene la hora en que todos los que están en los sepulcros oirán su voz, y saldrán de allí. Los que han hecho el bien resucitarán para tener vida, pero los que han practicado el mal resucitarán para ser juzgados. Juan 5:28-29
Ver los siguientes videos: